En nuestro país el medio de comunicación más
grande y extensa es la radio, la mayoría se clasifican en radios comerciales,
radios educativas y radios comunitarias. En el Perú la primera radio fue creada
directamente para brindar información a los agricultores, esta estación
comunicaba a las comunidades nativas, indígenas y campesinas, sobre los aconteceres
que sucedían en Lima y también en sus ciudades y provincias.
En la actualidad el avance tecnológico ayudo a
aumentar el crecimiento de audiencia y por lo tanto el crecimiento de las
radios; la mayoría de ellas son comerciales, dejando de lado a las radios
comunitarias y educativas que aportan informaciones de interés social; y
que son la voz de nuestro país multicultural, radios que ayudan al
fortalecimiento de la identidad nacional, libertad de expresión y
democracia.
La
mayoría de radios tienen por objetivo buscar un afán de lucro y de utilidades económicas, pero si hablamos
de las radios que ayudan a concientizar a la población, nos referimos a las
radios que no son comerciales, que son llamadas “las otras radios”. Una de sus
características es que no cuentan con una definición clara y sintética, ya que
van más allá de ser simples empresas comerciales; otra es que no buscan
alcanzar un elevado nivel de audiencia, sino que tratan de llegar al oyente
aportando conocimiento e incrementando la participación ciudadana.
Según Lewis
y Booth, han señalado que en el mundo los modelos de radio establecidos son
tres: comercial, público y comunitario. La radio comercial es aquella que está
financiada fundamentalmente por publicidad y su objetivo es brindar
entretenimiento a sus oyentes. La radio pública o también llamada estatal es
aquella que depende del Estado, por último la radio comunitaria son las que
poseen una agenda social y sin fines de lucro.
Hablemos
de las radios comunitarias, emisoras que en su mayoría pertenecen a comunidades
campesinas y nativas, que tienen baja potencia y cobertura geográfica bastante
limitada por pertenecer a la frecuencia FM. Algunas de estas emisoras
provinciales no cuentan con el apoyo del Estado, tienen muchas dificultades
para tener acceso a la formalidad, pues las leyes nunca la favorecen.
Si
seguimos describiendo a las otras radios, también podemos destacar a las radios
ciudadanas, radios populares o educativas, las radios de la iglesia, radios
administradas por diferentes ONGS, radios municipales y las famosas radios
estatales, quienes velan por intereses particulares (beneficiando al gobierno
de turno).
Finalmente,
debemos tener en cuenta la ausencia de público en las radios de calidad. ¿Qué
esta pasando con la juventud que ya no consume cultura? ¿Qué sucede con el
Estado que no les otorga una licencia o les agiliza el trámite a estas radios? Son interrogantes que nosotros como
periodistas debemos preguntarnos, y a través de nuestras acertadas opiniones
concientizar a los oyentes a escuchar estos tipos de radios.
